Le peleo a los curros de la política, no a los vecinos. Menos casta, menos trámites, menos tasas.
"No te pido que creas en mí. Te pido que creas en que se puede."
Soy Javier Fabre, concejal de la Ciudad de Córdoba, electo en 2023. Abogado, con máster en Derecho Penal Económico.
Desde mi banca impulso la digitalización del Estado municipal, la desregulación que baja costos al vecino y la transparencia como regla. Doy la pelea desde adentro: cuestiono por igual a los curros de la ciudad y a la vieja política que los sostiene.
Mi método es simple y lo repito en cada proyecto: señalo el privilegio concreto, muestro el daño concreto al vecino y pongo una propuesta concreta sobre la mesa.
No alcanza con marcar el problema. Estas son las banderas concretas para que la ciudad deje de cobrarte de más por servir cada vez menos.
El municipio no puede pedirte que te ajustes mientras él se financia con deuda o subiendo tasas. Regla simple: gastar solo lo que entra, y el excedente a obra, no a política.
Alumbrado, limpieza, tránsito, habilitaciones, espacio público, seguridad de cercanía. El municipio no tiene que duplicar lo que ya hacen Provincia y Nación: cada área justifica qué servicio te da, o sobra.
Que cualquier trámite se inicie y termine online, una sola vez, sin volver a cargar datos que el Estado ya tiene. Identidad ciudadana digital única, expediente electrónico y un asistente con IA que atiende 24 horas.
Si un profesional matriculado firma y se hace responsable, tu obra o tu comercio arranca: control posterior por auditoría, no filas previas. Silencio positivo: si el municipio no responde en plazo, se aprueba. Al que falsifica, castigo real.
Auditar y absorber los entes que gastan fuera del control del Concejo, cerrar estructuras que no prestan un servicio directo y dejar de tercerizar en estudios y cooperativas amigas lo que el municipio puede hacer. Achicar sin motosierra ciega: sin reponer vacantes y con retiros voluntarios.
Cada peso de tasa tiene que tener detrás un servicio que puedas ver. Si no hay servicio, no hay tasa. Menos categorías, menos adicionales escondidos, una boleta que se entienda sin un contador al lado.
Los dos servicios que más sufrís son los que menos competencia tienen. Competencia por zonas, pago por resultado, y el subsidio del colectivo atado a frecuencias que se cumplan y recorridos que lleguen a los barrios.
Presupuesto base cero (cada área justifica su gasto desde cero), guillotina regulatoria (por cada norma nueva, dos viejas derogadas), compras públicas publicadas en tiempo real y presupuesto participativo para que votes obra de tu barrio.
Nada de pauta oficial usada como caja, cero gasto en protocolo y eventos, y los números del ahorro a la vista. El que gobierna con la plata de todos rinde cada peso.
Iniciativas presentadas desde la banca. Hechos que muestran que detrás del filo hay gestión. Ordenados por eje.
El Concejo gastaba fondos públicos en agasajos, catering y plaquetas de protocolo. Presenté un proyecto que elimina esa partida: si un concejal quiere dar un homenaje o una plaqueta, lo paga de su propia dieta, no vos.
Hoy el presupuesto se aprueba sin que nadie independiente lo analice de verdad. Propuse crear la Oficina de Presupuesto del Concejo: un organismo técnico y autónomo que estudia los números y te da información real para controlar en qué se gasta.
El presupuesto llegaba sobre la hora y en un formato imposible de analizar. Presenté un proyecto que fija plazos mínimos de tratamiento y obliga a entregarlo en planilla editable: tiempo para leerlo y herramientas para controlarlo.
Los concejales contratan asesores sin rendir cuentas de para qué sirven. Presenté una reforma que exige equipos con perfiles profesionales acreditados y detalle de funciones: que se contrate por capacidad, no por acomodo.
El Concejo pierde tiempo en beneplácitos, felicitaciones y homenajes. Presenté una reforma que ordena y acota esas declaraciones para que el cuerpo se dedique a lo que importa: legislar.
Varios funcionarios bloquean en redes al vecino que los critica. Presenté una reforma al Código de Ética que lo prohíbe: si ejercés un cargo público, te bancás la crítica, no la escondés.
Por una deuda mínima te sumaban honorarios altos y te mandaban a juicio. Presenté la ordenanza que pone un piso: por debajo de cierto monto no se ejecuta judicialmente, primero se gestiona el cobro sin clavarte costas.
Cuando al cuentapropista o a la pyme se le cae la actividad, nadie los banca. Presenté un fondo de ayuda financiado con los descuentos a las dietas de concejales y planta política: que primero ponga la política.
Abrir un comercio o una pyme y que el municipio te cobre desde el día uno mata proyectos. Propuse eximir la Tasa de Comercio e Industria dos años (100% el primero, 50% el segundo) y la mitad de la habilitación: que emprender no arranque con una mochila.
Sin previsibilidad, las grandes inversiones no vienen y no se genera empleo. Propuse adherir la ciudad al RIGI y congelar tasas y derechos a valores de 2023 para esos proyectos: reglas estables para que la inversión elija Córdoba.
La revisión técnica concentrada en pocos lugares es cola, demora y turnos imposibles. Propuse habilitar talleres y concesionarias privadas para hacer la ITV: más oferta, menos espera y competencia por atenderte mejor.
El municipio ya usa algoritmos para decidir cosas que te afectan, sin control. Presenté un régimen que crea un registro público de algoritmos y exige auditorías: innovación sí, pero con tus derechos protegidos.
Las ordenanzas se discuten a puertas cerradas. Propuse un Portal Digital de Participación donde todo proyecto se publica y vos podés opinar, sugerir y calificar antes de que se vote. Más democracia, menos rosca.
Hoy proponer una norma es casi imposible para el vecino común. Creé la "Iniciativa Digital": juntás adhesiones en una plataforma oficial y tu petición entra al Concejo para ser tratada. Democracia directa, de verdad.
Un auto tapando tu garaje, una rampa o una ciclovía es un problema y un trámite eterno. Presenté el Sistema de Reporte Ciudadano por la app VeDi: sacás la foto, se convierte en reporte oficial y le hacés seguimiento.
Cada gestión municipal es un peaje de tiempo. Presenté la reforma del Código de Trámite para obligar a la administración a simplificar, impulsar los expedientes de oficio y sacarte trabas.
Los chicos cargan mochilas que les lastiman la espalda. Presenté un proyecto para que las escuelas de la ciudad tengan lockers: menos peso encima, más orden y seguridad para sus cosas.
Bajo apariencia de "juego infantil", muchos locales meten máquinas de azar que enganchan a los más chicos. Presenté la prohibición en shoppings, patios de comida y espacios de acceso público, más campañas contra la ludopatía infantil.
El ruido de las sillas complica el aula, sobre todo a chicos con TEA. Creé el programa "Dale Pelota a la Inclusión": se reutilizan pelotas de tenis donadas en las patas de las sillas. Simple, sustentable e inclusivo.
El delito en moto crece porque cuesta identificar al que escapa. Presenté una reforma al Código de Tránsito: el acompañante lleva chaleco reflectante con el número de dominio, y se puede restringir el acompañante en zonas y horarios de riesgo.